Philips y Huawei: la mejor medicina

En el cuarto trimestre de 2016, Huawei y Philips firmaron un memorando de entendimiento para implementar en China una solución de atención sanitaria basada en la nube. Con las pruebas ya completadas, el proyecto ofrece un futuro de posibilidades en el que la nube y el aprendizaje automático digitalizarán y alterarán el enfoque vertical del sistema médico a una velocidad y con un alcance sin precedentes.

La colaboración entre Huawei y Philips está dirigida a los centros urbanos más pequeños de China y pretende extender la asistencia sanitaria de alta calidad y basada en la nube a comunidades que no cuentan con soluciones médicas avanzadas ni con médicos con competencias especializadas.

La inteligencia artificial en la nube es capaz de procesar grandes cantidades de datos en un periodo de tiempo más corto y de forma mucho más precisa que un médico humano. Ludwig Liang, jefe de Gestión de Salud Poblacional de Philips en China, señala que esto es especialmente importante en las ciudades de segundo nivel de China, ya que muchos médicos “no cuentan necesariamente con la capacidad de leer imágenes diagnósticas como las de los escáneres de IRM y TAC. Si se le pide a un médico que procese miles de imágenes al día, probablemente se le pase algo por alto”. Por el contrario, la inteligencia artificial es experta en detectar patrones en grandes conjuntos de datos. En el caso de enfermedades terminales como el cáncer, las soluciones de aprendizaje automático alojadas en la nube pueden marcar una diferencia real en el pronóstico de los pacientes.

La inteligencia artificial en la nube aplicada al sector de la asistencia sanitaria beneficia a las personas, a los médicos y a las poblaciones.

Ayudándole a ayudarle

La tecnología y las aplicaciones móviles están poniendo la gestión de la asistencia sanitaria personal en nuestras manos mediante la transformación de un modelo reactivo y esporádico en otro proactivo y siempre en funcionamiento. Según el Sr. Liang, “al utilizar una aplicación, los usuarios obtienen datos objetivos de un dispositivo cognitivo en lugar de tener que aceptar la palabra de alguien en quien puede que no confíen”.

Los pacientes podrán acudir a una consulta con un profesional sanitario con un mayor nivel de información y la atención médica incluirá seguimientos predictivos, acciones preventivas e incluso diagnósticos y tratamientos a distancia. Por ejemplo, los datos de una aplicación de por vida que registre los hábitos personales pueden funcionar junto con una tecnología ponible que monitorice la fisiología. Los datos se enviarán a su médico en tiempo real si, por ejemplo, su ritmo cardíaco indica un posible problema, ya que, como dice el Sr. Liang, “podemos establecer un umbral que alerte a su médico para que se dé cuenta de algo que puede que usted no haya notado”.

Con la tecnología avanzando a una velocidad tan espectacular, ¿existe el riesgo de que los ancianos y las personas con menos recursos se queden atrás? Después de todo, en general son un grupo más vulnerable en materia de salud y también son más lentos a la hora de adoptar nuevas tecnologías. El Sr. Liang tiene una visión pragmática, “tenemos que admitir que nos estamos adentrando en áreas nuevas, en cómo podemos extender la atención médica de los hospitales a los hogares a través del uso de aplicaciones y dispositivos conectados”. Y para el Sr. Liang, el concepto de extensión de la asistencia sanitaria es muy importante; el tratamiento ya no empezará y finalizará en un hospital o en la consulta de un médico cuando alguien se ponga enfermo. De hecho, las aplicaciones, los sensores, los dispositivos inteligentes y la nube supondrán “tener su propio equipo médico disponible las veinticuatro horas”.

Con el corazón en la manga

La tecnología ponible todavía no ha llegado a ese punto, pero solo es cuestión de tiempo. “Estamos viendo que en estos momentos ya hay tecnología ponible que está pasando por el proceso de certificación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA). Así que, ya está ocurriendo”, afirma el Sr. Liang. En el futuro podemos esperar que la función de los biosensores ofrezca una visión general más amplia de la salud de una persona, con avances en aprendizaje automático que prometen un potencial predictivo mucho mayor. Por ejemplo, su teléfono inteligente podría emplear la tecnología de análisis de voz para identificar estrés, enfermedades del corazón o Alzheimer basándose en sus patrones vocales; el volante de su coche puede que detecte los principios de la enfermedad de Parkinson a partir de pequeños temblores en las manos o su ducha o bañera podrían escanearle diariamente para buscar tumores.

También confía en que cualquier laguna en términos de competencias podrá superarse: “las generaciones que ya están acostumbradas a los ordenadores y a las aplicaciones móviles se están haciendo mayores. Muchas personas de cincuenta o sesenta años ya usan redes sociales como WeChat. Están absorbiendo las nuevas tecnologías muy rápido”. El Sr. Liang también cree que las generaciones más jóvenes van a desempeñar un papel fundamental en este sentido, “se preguntarán ‘¿qué tal le va hoy a mi padre?’. Querrán monitorizar activamente a sus padres o abuelos y asegurarse de que saben utilizar esta nueva tecnología”.

Las aplicaciones que registran los comportamientos y los sensores que monitorizan la salud no solo son predictivos, también pueden ayudar a la hora garantizar que se cumplan los planes de medicación y de tratamiento a través del envío de notificaciones y alertas para optimizar su eficacia.

Una mano amiga para los médicos

La inteligencia artificial puede eliminar una gran parte del trabajo rutinario de los médicos y ofrecerles dos ventajas principales. La primera está relacionada con el área del procesamiento clínico. Los médicos podrán pasar a los ordenadores parte de sus tareas, como los diagnósticos, ya que estos sistemas son muy superiores a los seres humanos cuando se trata de observar patrones. Por ejemplo, los derrames están causados por obstrucciones o hemorragias, pero solo hay un espacio de 45 minutos desde que aparecen los primeros síntomas para realizar un diagnóstico e iniciar un tratamiento que disuelva el coágulo. Sin embargo, puede que pasen horas, o incluso días, hasta que aparezca una sombra en un escáner perceptible para un médico.

La segunda ventaja es que permitirá a los médicos compartir información de forma más eficiente y llevar a cabo investigaciones utilizando los grandes conjuntos de datos que se extraerán de forma instantánea. “[Los médicos], colectivamente, podrán registrar una gran cantidad de datos de diversos casos durante largos periodos de tiempo”, afirma el Sr. Liang. “Así que tendrán más oportunidades de entender las diferentes enfermedades e identificar cómo pueden ofrecer tratamientos más efectivos para sus pacientes”.

La inteligencia artificial en la nube y el análisis de grandes conjuntos de datos se traducirá en poblaciones más sanas en general, en las que las tendencias podrán identificar epidemias potenciales, implementar monitorizaciones constantes y facilitar el uso de la inteligencia artificial en el desarrollo de investigaciones sobre enfermedades raras y subpoblaciones o geografías que son demasiado específicas para que las analice un ser humano.

Desafíos locales

En el caso de China, el Sr. Liang identifica tres áreas que deben abordar las soluciones tecnológicas, siendo “la primera el envejecimiento de la población. Las personas cada vez viven más tiempo, así que necesitan recurrir a la asistencia sanitaria durante periodos más largos, lo que sobrecarga los recursos. La segunda es el coste cada vez mayor de la gestión de las enfermedades crónicas, un problema que constituye una carga para la sociedad. La tercera es la distribución desigual de los recursos sanitarios”.

La solución Philips-Huawei nivelará el terreno de juego hasta cierto punto con la reducción de los costes y el aumento de la eficiencia, la velocidad y la precisión de los diagnósticos y los tratamientos. “Nuestra colaboración básicamente abarca una plataforma en la nube, pero también incluye la conectividad y las soluciones del Internet de las Cosas”, puntualiza el Sr. Liang. “Hemos probado nuestras soluciones en la nube de Huawei y estamos muy satisfechos con los resultados. Ahora se trata de que las dos compañías trabajemos juntas para salir al mercado”.

SOURCE Huawei

Powered by WPeMatico

You might like

About the Author: Carrie Brunner

Carrie Brunner grew up in a small town in northern New Brunswick. She studied chemistry in college, graduated, and married her husband one month later. They were then blessed with two baby boys within the first four years of marriage. Having babies gave their family a desire to return to the old paths – to nourish their family with traditional, homegrown foods; rid their home of toxic chemicals and petroleum products; and give their boys a chance to know a simple, sustainable way of life. They are currently building a homestead from scratch on two little acres in central Texas. There’s a lot to be done to become somewhat self-sufficient, but they are debt-free and get to spend their days living this simple, good life together with their five young children. Carrie writes mostly on provincial stories.
%d bloggers like this: